Colapinto y su confianza para la carrera de Zanvoort
Franco Colapinto recibió a los periodistas en el hospitality del equipo Alpine y se mostró tranquilo y seguro de sus capacidades para revertir una situación difícil para él, debido a las carencias de su auto y a algunos de sus errores. Así llegó el piloto argentino al circuito neerlandés este jueves por la mañana.
Lo hizo en un SUV Renault Kadjar negro, sentado en el asiento del copiloto. Al acercarse a la zona de ingreso para vehículos, giró la cabeza hacia la izquierda. Desde la vereda que sirve de costanera a una cinta de arena pálida, algunas personas lo saludaron. La playa era la misma de 2022, cuando cerró el podio de Fórmula 3. Con el mismo aspecto agreste, los mismos matorrales aquí y allá, peinados por el triste viento eterno del Mar del Norte. Lloviznaba y el chillido de las gaviotas también saludó a un pensativo Franco.
Las vacaciones de agosto habían llegado a su fin. Franco disfrutó de algunos días libres en Formentera y Mallorca (Islas Baleares), junto a su amigo, el productor musical Gonzalo Julián Conde, popularmente conocido como Bizarrap, degustando paella de mariscos y saltando olas en una moto de agua. Mantuvo su preparación física con horas de bicicleta y reforzando los músculos del tronco y el cuello, ya bien engrosado para el oficio de soportar hasta 5,6 G laterales (56 kg.) y 6G (60 kg.) en frenada.
