Cerdeña vio ganador a Tanak en el último suspiro
Ott Tänak se adjudicó una sorprendente victoria en el Rallye de Italia Cerdeña el domingo por la tarde después de que Sébastien Ogier, líder durante mucha parte de la prueba, se viera retrasado.
El estonio, que pilotaba un Hyundai i20 N, celebró su primer éxito de la temporada cuando un neumático dañado en el accidentado tramo final privó a Ogier de su tercera victoria consecutiva en el Campeonato del Mundo de Rallyes de la FIA.
Tras intercambiar posiciones con Tänak al principio del rallye, Ogier lideró desde el sábado por la tarde con su Toyota GR Yaris. El francés comenzó el último tramo del rallye, el Wolf Power Stage, con una ventaja de 6,2 segundos, pero terminó 0,2 segundos por detrás después de que se produjera el desastre en los últimos kilómetros.
El de hoy es el final más ajustado de la historia del WRC, igualando el resultado del Rallye de Jordania de 2011. En aquella ocasión, Ogier estaba en el otro lado de la clasificación y mantuvo a raya a su ahora jefe de equipo, Jari-Matti Latvala.
Tänak, que logró su anterior victoria en Chile el año pasado, se mostró humilde por esta victoria. Se enfrentó a una angustia similar en el mismo tramo en 2019, cuando una dirección asistida le costó un segundo triunfo garantizado.
