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No todas las historias merecen ser contadas, pero las que se ganan un espacio por si solas gracias a su contenido y el mensaje que nos dejan, tienen un valor agregado que nos mueve a difundir actitudes deportivas no muy frecuentes por estos tiempos que vivimos, en los cuales el apetito personal y el pensar que ganar es todo sin importar como, que de no lograr el éxito todo significa un fracaso y no siempre es así.

La realidad de esta historia, nos devuelve la credibilidad en los protagonistas, y más allá que en el deporte todo está conformado por buenos, regulares y malos resultados, cualquier resultado nos dejan una enseñanza, pero de no lograr el éxito esa situación nos aportara más enseñanza aun. Los protagonistas de esta historia son Juan Lladon (Piloto) y Valentín Adrián Acuña (navegante) estos dos “señores” corren el campeonato santiagueño de rally, con un rendidor Renault 18 en la clase A7 y en esta temporada 2019, alcanzaron el título de campeones provinciales en su clase.   

La fecha coronación se llevó a cabo el fin de semana del 14 y 15 de diciembre, en la serrana localidad de Sumampa en el sur santiagueño, el binomio largo la primera etapa desde la 9na posición en la ruta con 32 autos en línea de largada, al cumplirse el primer tramo de carrera (Camino Real – Ruta 13) Lladon – Acuña finalizaban primeros en su clase y 15° en la general.

Nos entrevistamos con Juan Lladon para que nos cuente esta historia que le toco vivir y fue con final feliz. “Largamos bien el tramo y fuimos tranquilos porque ya teníamos el campeonato asegurado, la idea era disfrutar de manejar una carrera coronación en estos caminos increíbles que tiene Sumampa” ¿cuándo comienza el problema del auto que veía bien? “el problema se nos presenta en la misma largada de ese tramo una falla en el motor, pero a pocos metros desapareció y fuimos bien solo que la temperatura la veía más alta de lo normal, esto hizo que durante el enlace hacia la largada de la PE 2, tuviéramos que parar a enfriar el radiador tirándole agua por fuera”. Comenzó diciendo.  

En la largada del segundo tramo (Camino de los Artesanos – Totorillas) La situación de agravo en la misma largada, “paramos a esperar el horario y cuando quisimos largar el auto no arranco, al revisar cual era el problema nos damos cuenta que la manguera del recuperador de aceite se había salido, el distribuidor estaba bañado en aceite igual que el motor de arranque” debían pensar rápido que hacer porque la asistencia estaba después del tramo, “si ahí no podíamos reparar y ante esa situación estábamos casi seguros que podría volver a fallar y peor que antes, además ese tramo que tenía casi 12 kilómetros de camino con mucho ripio, lo primero fue consultan el orden de largada y nos dimos cuenta que los tres autos que largaban atrás nuestro eran los que venían peleando el campeonato de la clase N1, y más atrás los tres que definían el título de la clase N2”. Debían decidir rápido.

Surge la decisión de parar solo por esa situación, “si lo charlamos con Valentín y no nos costó mucho decidir, que de seguir podíamos perjudicar a los de atrás, había dos campeonatos en juego y a nosotros no nos hubiera gustado estar en la situación de ellos, es muy peligroso manejar en la tierra del que va adelante, otra situación que analizamos fue lo angosto del camino y si el auto volvía a tener problemas, íbamos a quedar en el medio y  eso podía ocasionar un accidente o que se pare la carrera, abandonamos y nos sentimos aliviados por eso, yo sé que todo lo que uno da luego vuelve, después nos dedicamos a ver la carrera y a disfrutar nuestro título que nos costó mucho conseguirlo” la última Juan, que pasaba si hubiese estado en juego tu título. “no lo hubiera dudado tampoco porque estamos hablando de la seguridad y el riesgo que podían correr mis compañeros de ruta” final de una historia que creímos merecía este espacio.

Nos quedó después de hablar con Juan un pequeño análisis que hacer, ¿ganar es lo único que importa? ¿Los rivales merecen el respeto que muchas veces reclamamos para nosotros? ¿Se gana o se pierde con este tipo de actitudes? ¿Porqué no comenzar a tomar actitudes similares en nuestra vida diaria? Gracias Juan y Valentín, felicidad “Señores Campeones”

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